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Medellín · Educación

El maestro de matemáticas de 60 años que construyó la app que sus colegas llevaban décadas necesitando

Jhovani Holguin Rojas, docente de la Secretaría de Educación de Medellín, desarrolló Presente360 de manera independiente para digitalizar la asistencia escolar y alertar a las familias en tiempo real. El piloto arranca en semanas en tres instituciones de la ciudad, entre ellas la IE San Lorenzo de Aburrá.
Estudiantes en colegio público de Medellín
Estudiantes en el salón de clases de la IE San Lorenzo de Aburrá, en el barrio Manrique Santa Inés, una de las tres instituciones donde Presente360 iniciará su piloto en las próximas semanas. — Foto: Archivo El Colombiano

Jhovani Holguin Rojas lleva décadas parado frente a un tablero enseñando matemáticas en colegios públicos de Medellín. Tiene 60 años, nació en esta ciudad el 23 de diciembre de 1965, y lleva toda su vida vinculado a la Secretaría de Educación del municipio. Conoce el aula desde adentro, con sus recursos limitados y sus trámites lentos. Sabe exactamente lo que falta.

Una de las cosas que más le ha faltado, y que vio fallar sistemáticamente durante años, es el control de asistencia. "Yo lo viví en carne propia: el coordinador llamando a la mamá para decirle que el hijo no llegó, y la mamá diciéndole que ella lo mandó. Ese hueco de información entre el colegio y la familia es el más peligroso que existe", dice Holguin. Así que lo construyó él mismo.

3 colegios Entre ellos la IE San Lorenzo de Aburrá, en Manrique Santa Inés, están próximos a iniciar el piloto oficial de Presente360 en las siguientes semanas.

La función central de Presente360 es el registro de asistencia por código QR: menos de dos segundos por estudiante, sin listas, sin papel. Al entrar al plantel, el alumno escanea el código de su carné. El sistema registra la hora exacta y, si pasados 30 minutos de iniciada la jornada el estudiante no ha aparecido, el acudiente recibe automáticamente una alerta en su celular. Sin llamadas, sin esperas, sin que nadie tenga que revisar nada.

Pero la app va mucho más allá del registro de entrada. Una de las funciones que más tiempo devuelve al docente es el Observador del Estudiante digital: ese cuaderno de tapas duras donde hoy los maestros colombianos deben anotar a mano cada observación académica o disciplinaria de sus alumnos. Presente360 lo reemplaza completamente. El docente registra la observación desde el computador o el celular en segundos, queda vinculada al historial permanente del estudiante, es visible para el coordinador y —en lo que corresponda— para el acudiente. Lo que antes tomaba 10 minutos de redacción manual ahora toma 30 segundos.

"El observador en papel no le sirve a nadie. Nadie lo lee completo, nadie lo cruza con el historial de asistencia. Digital, todo eso pasa solo."

La plataforma también integra el Programa de Alimentación Escolar (PAE): el coordinador puede verificar en tiempo real cuáles estudiantes beneficiarios recibieron su almuerzo ese día, evitando los errores e inconsistencias del registro manual. Y en los pasillos del colegio, pantallas de televisión muestran sin que nadie las alimente el consolidado de clases activas en este momento, docentes disponibles en el período actual y alertas del día. La información se actualiza sola.

"No son números que ya tenga. Son los números que espero demostrar", dice Holguin sobre sus proyecciones de impacto — con la precisión de quien lleva más de treinta años enseñando que la diferencia entre una hipótesis y un resultado es la demostración.

Para llevar el proyecto al siguiente nivel, Holguin busca inyecciones de capital no reembolsable: becas de innovación educativa, fondos de impacto social o convocatorias de organismos como Ruta N, MinCiencias o el BID Lab. "No estoy buscando un préstamo que tenga que devolver. Estoy buscando quien entienda que esto no es un negocio todavía, es una apuesta por la educación pública, y que quiera apostar también", dice. Los recursos serían destinados a escalar la infraestructura técnica, cubrir los costos del piloto en las tres instituciones y desarrollar las funcionalidades que las secretarías de educación necesitan para una adopción institucional formal.


Sábado, 11 de abril de 2026 ISSN 2745-2794
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Tecnología Hace 3 horas

60 años, maestro de matemáticas, y le está resolviendo al Estado un problema que lleva décadas sin solución

Jhovani Holguin Rojas, docente de la Secretaría de Educación de Medellín, construyó solo y con recursos propios la plataforma Presente360: asistencia escolar en tiempo real, alertas automáticas a familias y detección temprana de deserción.

Jhovani Holguin Rojas nació en Medellín el 23 de diciembre de 1965. Tiene 60 años y lleva toda su vida adulta haciendo la misma cosa: enseñar matemáticas en colegios públicos de Medellín como docente de la Secretaría de Educación del municipio.

"El observador en papel es un archivo muerto. Nadie lo cruza con las ausencias, nadie lo lee completo. Digital, ese cruce pasa solo y en tiempo real."

La función que más llama la atención de quienes conocen el sistema educativo colombiano no es el registro de asistencia —ya hay soluciones para eso en el mercado— sino la digitalización del Observador del Estudiante. En Colombia, este documento es el registro oficial de seguimiento académico y disciplinario de cada alumno: cada anotación debe hacerse a mano, en un cuaderno físico, con firma y fecha. Es obligatorio por norma y consume una cantidad desproporcionada del tiempo pedagógico del docente. Presente360 lo digitaliza: el maestro registra la observación en segundos desde cualquier dispositivo, queda vinculada al perfil del estudiante, es trazable en el tiempo y puede ser consultada por coordinadores y acudientes según el nivel de acceso que les corresponda.

Esta lógica de accesos diferenciados es otra de las fortalezas del sistema. Presente360 opera con cinco roles distintos —superadministrador, rector, coordinador, docente y acudiente— cada uno con una vista y unos permisos exactamente ajustados a su función. El rector ve el semáforo global de la institución y los grupos críticos. El coordinador gestiona las novedades del día, los pases de salida —autorizaciones digitales para desplazamientos dentro del plantel durante la jornada: ir al baño, asistir a un ensayo artístico, pasar por enfermería o la biblioteca— con registro de hora de salida del salón y hora de regreso. También gestiona las circulares institucionales, cuyo envío y confirmación de lectura por parte de los acudientes queda registrado. El docente ve sus grupos y puede anotar observaciones. El acudiente ve únicamente la información de su hijo.

Funciones que Presente360 digitaliza — y que hoy se hacen en papel

  • Observador del estudiante: anotaciones académicas y disciplinarias con trazabilidad completa
  • Pases de salida: permiso digital para desplazamientos internos durante la jornada (baño, ensayos, enfermería), con control de tiempo de regreso al salón
  • Circulares: envío a acudientes con confirmación de lectura registrada
  • Control PAE: verificación de beneficiarios del almuerzo escolar en tiempo real
  • Alertas de emergencia: notificación simultánea a todos los dispositivos conectados

El piloto arranca en semanas en tres instituciones de Medellín, entre ellas la IE San Lorenzo de Aburrá, en Manrique Santa Inés. La pregunta que queda abierta: ¿tiene el Estado la agilidad para adoptar lo que sus propios maestros ya construyeron?

Mientras la respuesta llega, Holguin busca algo muy concreto: capital no reembolsable. No un crédito. Una beca de innovación, un fondo de impacto educativo, una convocatoria pública que reconozca lo que ya fue construido y financie lo que falta para llevarlo a escala. "El préstamo me pone a pagar mientras intento crecer. Lo que yo necesito es el oxígeno para demostrar, no la deuda para frenarme", explica. Los recursos, si llegan, irían a infraestructura técnica, sostenimiento del piloto y las integraciones que las secretarías de educación exigen para una adopción oficial. Colombia tiene mecanismos para esto —MinCiencias, Ruta N, el BID Lab— pero ninguno está diseñado específicamente para el innovador que ya terminó de construir y solo necesita demostrar.

Jhovani Holguin Rojas, docente de matemáticas y creador de Presente360
Jhovani Holguin Rojas, docente de matemáticas de la Secretaría de Educación de Medellín y creador de Presente360. — Cortesía Presente360

elpais.com · Madrid — Bogotá
11 de abril de 2026
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Tecnología Educativa · Colombia

Un maestro colombiano de 60 años construyó en solitario el sistema de asistencia escolar que los gobiernos no consiguen proveer

Jhovani Holguin Rojas, docente de matemáticas de la Secretaría de Educación de Medellín, desarrolló Presente360 combinando décadas de experiencia en el aula con tecnología de punta. En semanas arranca su piloto en tres colegios públicos de la ciudad.
Tres estudiantes con maletines entrando por el portón de un colegio público colombiano
Estudiantes en un colegio público de Medellín. La IE San Lorenzo de Aburrá, en Manrique Santa Inés, será una de las tres sedes piloto de Presente360. — Álvaro Medina / El País
<2 segRegistro por estudiante vía QR
9Capas de seguridad implementadas
3Instituciones en el piloto inicial

Hay una paradoja que define buena parte del estado de la tecnología educativa en América Latina: los gobiernos invierten en plataformas millonarias que tardan años en llegar al aula, mientras en esa misma aula hay maestros que construyeron lo que necesitaban con sus propios medios.

Jhovani Holguin Rojas, docente de matemáticas de 60 años vinculado a la Secretaría de Educación de Medellín, es uno de ellos. Nació en la ciudad el 23 de diciembre de 1965 y ha pasado su vida adulta en las aulas de colegios públicos, observando con la paciencia de quien trabaja con números todo lo que el sistema educativo hace sistemáticamente mal.

"Una geocerca no es un capricho tecnológico. Es la garantía de que ningún registro de asistencia puede fabricarse desde fuera del colegio."

Uno de los aspectos técnicamente más sólidos de Presente360 es su arquitectura de seguridad, y en particular la geocerca GPS: un perímetro digital configurado con las coordenadas exactas del plantel que invalida automáticamente cualquier registro de asistencia realizado desde fuera de esa zona. No puede marcarse presente un estudiante que esté en casa. No puede registrarse una entrada desde el celular de un familiar en otra parte de la ciudad. El sistema verifica la ubicación en el momento del escaneo y rechaza el intento si no coincide con el perímetro institucional.

Esta capa se combina con autenticación en dos factores obligatoria para rectores y administradores, cifrado de contraseñas de grado industrial, y un log de auditoría inalterable que registra cada acción en el sistema —quién hizo qué, desde dónde, a qué hora— y no puede modificarse retroactivamente. Para las secretarías de educación, este log representa algo que hoy no existe en la mayoría de los colegios: trazabilidad completa de la gestión institucional.

La plataforma también incluye un módulo de emergencias que permite al rector o coordinador activar con un clic una alerta que llega simultáneamente a todos los dispositivos conectados al sistema —docentes, administrativos, portería— con el tipo de emergencia y las instrucciones correspondientes. Y está diseñada como un sistema multi-institución: cada colegio opera en un entorno completamente aislado de los demás, con sus propios usuarios, datos y configuraciones. Sumar una institución nueva al sistema no requiere modificar el núcleo tecnológico. Los reportes de asistencia pueden generarse automáticamente en formato PDF para ser remitidos directamente a la Secretaría de Educación, sin trabajo de transcripción manual.

El piloto en tres instituciones de Medellín comenzará en las próximas semanas. "Son proyecciones, no resultados todavía. El piloto es para demostrarlas", aclara Holguin.

Para lograrlo, Holguin busca financiación no reembolsable: becas de innovación educativa, fondos de cooperación internacional o convocatorias de organismos de desarrollo como el BID Lab, la Fundación Bancolombia o el programa Ashoka. La condición es clara: no un préstamo que comprometa la sostenibilidad del proyecto antes de que pueda demostrar su impacto, sino capital de riesgo social destinado a escalar la infraestructura técnica, sostener el piloto y desarrollar las integraciones institucionales que permitirían una adopción formal por parte de las secretarías de educación. En el ecosistema latinoamericano de EdTech, ese tipo de financiación existe. El desafío es que rara vez llega al maestro que construyó desde el aula.


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Educación Global · América Latina

El maestro colombiano que construyó la plataforma capaz de predecir quién va a abandonar el colegio

Jhovani Holguin Rojas lleva más de treinta años enseñando matemáticas en Medellín. Observó cómo el sistema pierde a sus estudiantes en silencio, semana a semana, sin que nadie lo note a tiempo. Entonces construyó la herramienta para detectarlo antes.
Padre de familia colombiano leyendo un reporte de inasistencia escolar con preocupación
Un docente en la IE San Lorenzo de Aburrá, en el barrio Manrique Santa Inés de Medellín — una de las tres instituciones públicas donde Presente360 iniciará su piloto oficial en las próximas semanas. Fotografía de Daniel Tobón para The New York Times

Jhovani Holguin Rojas nació en Medellín el 23 de diciembre de 1965. Ha pasado prácticamente toda su vida adulta en la misma ciudad, enseñando matemáticas en colegios públicos como docente de la Secretaría de Educación del municipio. Conoce el sistema educativo colombiano desde adentro: sus restricciones, sus inercias y la brecha entre lo que promete y lo que entrega.

Una de esas brechas —la que finalmente decidió cerrar él mismo— no es la más visible. No es la infraestructura deteriorada ni la escasez de materiales. Es la manera en que el sistema detecta (o no detecta) cuándo un estudiante está en camino de desertar. "No es que un niño se vaya un día y no vuelva. Es que falta un día, luego dos, luego una semana. Y cuando alguien se da cuenta, ya lleva un mes perdido y el proceso está muy avanzado", dice Holguin.

"En treinta y tres años aprendí una cosa: el estudiante que se va no da aviso. Lo que da aviso es el patrón. Y el patrón solo lo ves si tienes los datos en el tiempo."
— Jhovani Holguin Rojas

El motor de detección de riesgo de deserción de Presente360 opera en segundo plano de forma continua: cruza el historial de asistencia de cada estudiante con umbrales configurables y genera automáticamente alertas cuando un alumno muestra un patrón de ausentismo reiterado. El coordinador no necesita revisar lista por lista en cada grupo. El sistema identifica a los estudiantes en situación crítica y los presenta en un panel de seguimiento con su historial completo de ausencias —fechas, frecuencia, justificaciones registradas— en una sola vista. Lo que antes requería que alguien se diera cuenta, ahora ocurre solo.

La información no queda confinada al interior del colegio. A través del portal del acudiente —accesible desde cualquier celular sin necesidad de instalar nada— el padre o cuidador puede consultar en tiempo real el registro de asistencia de su hijo, las observaciones académicas que el docente haya anotado, y el historial cronológico de entradas y salidas del año escolar. Si el estudiante no llega en los primeros 30 minutos de la jornada, el acudiente recibe una notificación automática. No es necesaria ninguna llamada. La comunicación ocurre antes de que termine la primera hora del día.

Ese historial de asistencia es también la base sobre la que se articulan los apoyos pedagógicos. Cuando el sistema detecta un patrón de riesgo, el coordinador puede registrar directamente desde la plataforma las acciones de intervención: el contacto con la familia, el acuerdo de acompañamiento, el seguimiento posterior. Esos registros quedan vinculados permanentemente al perfil del estudiante y son visibles para todos los actores institucionales con el nivel de acceso correspondiente. La gestión del riesgo deja de ser memoria individual del coordinador y se convierte en trazabilidad institucional.

El piloto arrancará en las próximas semanas en tres colegios públicos de Medellín, entre ellos la IE San Lorenzo de Aburrá, en Manrique Santa Inés. "Son proyecciones, no resultados todavía. El piloto es para demostrarlas. Llevo treinta y tres años enseñándoles a mis alumnos que la diferencia entre una hipótesis y una conclusión es la demostración", dice Holguin. Para llevar Presente360 más allá del piloto, busca capital no reembolsable —becas, fondos de innovación educativa, convocatorias de impacto social, no préstamos—. "Lo que necesito es el oxígeno para probarlo, no la deuda que me frene antes." Organismos como el BID Lab, el Global Innovation Fund, los programas de educación de USAID en Colombia y la red Ashoka están en su horizonte. La innovación existe. La pregunta es si el ecosistema de financiación la va a encontrar donde está.


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Tiene 60 años, es maestro de matemáticas y construyó solo la app de asistencia escolar que el gobierno nunca hizo

Jhovani Holguin Rojas, docente de la Secretaría de Educación de Medellín, desarrolló Presente360 con sus propios recursos. En semanas inicia el piloto en tres colegios públicos de la ciudad, entre ellos la IE San Lorenzo de Aburrá en Manrique Santa Inés.
Docente verificando asistencia escaneando el carné QR de cada estudiante en la entrada del aula
▶  3:12  | Así funciona Presente360
La docente verifica la asistencia escaneando el código QR del carné de cada estudiante antes de permitir el ingreso al aula. El proceso demora menos de dos segundos. — CNN en Español / Sebastián Ospina
Lo que está pasando Un maestro de matemáticas de 60 años, nacido en Medellín y vinculado a la Secretaría de Educación del municipio durante décadas, construyó solo y sin financiación externa una plataforma de asistencia escolar en tiempo real que está a punto de iniciar su piloto en tres colegios públicos de la ciudad.

Cuando un estudiante de un colegio público en Colombia no llegaba a clase, los padres se enteraban horas después, a veces al día siguiente, a veces nunca. Jhovani Holguin Rojas, maestro medellinense de 60 años, observó esa falla durante décadas. Y decidió corregirla él mismo.

Su plataforma, Presente360, registra la llegada de cada estudiante mediante un código QR en menos de dos segundos. Si el alumno no aparece en los primeros 30 minutos de jornada, el acudiente recibe automáticamente una notificación en su celular. Sin llamadas. Sin esperas. Sin que nadie tenga que revisar una planilla.

Desarrollador
Jhovani Holguin Rojas, docente de matemáticas, Secretaría de Educación de Medellín. Nacido el 23 dic. 1965
Piloto
3 colegios públicos de Medellín, entre ellos IE San Lorenzo de Aburrá (Manrique Santa Inés) — próximas semanas
Seguridad
9 capas: 2FA obligatorio, geocerca GPS, cifrado bcrypt, log de auditoría inalterable
Objetivo
Detectar ausentismo reiterado en días, no semanas — intervenir antes de que derive en deserción

"Yo lo viví en carne propia. El sistema de registro manual hace invisible el proceso de deserción hasta que ya es demasiado tarde", dijo Holguin a CNN en Español. "Son proyecciones, no resultados todavía. El piloto es para demostrarlas."

La plataforma también integra el Programa de Alimentación Escolar (PAE), incluye un módulo de emergencias que transmite alertas simultáneas a todos los dispositivos conectados, y muestra en pantallas de televisión instaladas en los pasillos del colegio los datos de asistencia en tiempo real, sin intervención de nadie.

La arquitectura de seguridad —que independientes técnicos califican como superior al estándar de muchos productos EdTech comerciales en el mercado latinoamericano— fue construida enteramente por Holguin: autenticación en dos pasos para administradores, geocerca GPS que bloquea registros fuera del perímetro del colegio, y un registro de auditoría completo de cada acción en el sistema.

Para escalar más allá del piloto, Holguin busca inyecciones de capital no reembolsable. No un préstamo. Una beca de innovación, un fondo de impacto social, una convocatoria de organismos como el BID Lab, Ruta N o MinCiencias que reconozca que aquí hay una solución probada que necesita recursos para crecer, no deuda que comprometa su viabilidad antes de que pueda demostrar su alcance. "Quien me preste plata me frena. Quien me done tiempo y recursos me da la posibilidad de cambiarle la vida a miles de niños", resumió Holguin. Los recursos irían a escalar la infraestructura técnica, sostener el piloto en las tres instituciones y desarrollar las integraciones que las secretarías de educación necesitan para una adopción formal.

Medellín, ciudad que ha hecho de la innovación educativa una de sus marcas internacionales, está a punto de ver si uno de sus propios maestros logró construir lo que las instituciones no han conseguido: un sistema que garantiza que cuando un niño no llega al colegio, alguien lo sabe ese mismo día.


Abr. 11 – 2026 elespectador.com
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El sistema que detecta al estudiante que entró al colegio pero nunca llegó al salón

Presente360, la plataforma desarrollada por el docente medellinense Jhovani Holguin Rojas, no solo registra quién llegó al colegio: también identifica al alumno que está en el edificio pero no aparece en ninguna clase. Es la brecha que el SIMPADE —el sistema oficial del Ministerio de Educación— nunca pudo ver.
Docente explicando clase a estudiantes en un aula de colegio público colombiano
Pasillos de un colegio público en Medellín. La IE San Lorenzo de Aburrá, en Manrique Santa Inés, será una de las tres sedes piloto de Presente360 en las próximas semanas. — Archivo El Espectador

Colombia tiene un sistema oficial para monitorear la deserción escolar: el SIMPADE, del Ministerio de Educación Nacional. Funciona desde hace más de una década, está activo en 2025 y sus formularios llegan a los colegios de todo el país en época de matrícula. El problema es que se llena una vez al año, recoge datos socioeconómicos del estudiante al momento de inscribirse, y no vuelve a actualizarse hasta el siguiente ciclo. No sabe si el alumno asistió ayer. No sabe si lleva tres semanas faltando. No genera ninguna alerta.

Contexto: qué hace y qué no hace el SIMPADE El SIMPADE (Sistema de Información para el Monitoreo, Prevención y Análisis de la Deserción Escolar) es el instrumento oficial del MEN para identificar factores de riesgo de deserción. Se aplica como encuesta en el momento de matrícula y recoge variables socioeconómicas. No monitorea asistencia diaria, no cruza patrones en tiempo real y no emite alertas automáticas. Es una fotografía anual, no un sistema de vigilancia continua.

Presente360, la plataforma de gestión escolar construida en Medellín por el docente de matemáticas Jhovani Holguin Rojas, opera en la capa que el SIMPADE no cubre: el día a día. Su motor de detección cruza el registro de entrada al plantel con los registros de asistencia en cada aula y detecta automáticamente al estudiante que llegó al colegio pero no aparece en ninguna clase. El coordinador recibe la alerta sin que ningún docente tenga que reportar nada. El llamado desertor interno —el alumno que está en el edificio pero deambula por los pasillos en lugar de estar en clase— deja de ser invisible.

"El problema no siempre es que el niño no llegue. A veces llega, pero nunca entra al salón. Ese es el hueco que ningún sistema manual ni el SIMPADE podían ver."

La plataforma también redefine cómo se gestionan los pases de salida durante la jornada: los permisos que un estudiante necesita para moverse dentro del plantel — ir al baño, asistir a un ensayo del grupo de teatro, pasar por enfermería o acceder a la biblioteca. Hoy ese proceso se hace en papel o de palabra, sin control de tiempos. Con Presente360, el docente emite el pase digitalmente; el sistema registra la hora en que el estudiante salió del salón y genera una alerta si no regresa en el tiempo esperado.

El acudiente también gana visibilidad que hoy no tiene. A través de su portal puede ver la hora exacta a la que su hijo salió del colegio al finalizar la jornada — no el horario teórico del timbre, sino el egreso real del plantel. Y en el caso de salidas pedagógicas, la plataforma registra en qué bus viaja cada estudiante. Si hay un contratiempo durante el trayecto, el coordinador sabe en segundos quién va en qué vehículo, y el acudiente puede consultarlo desde su celular.

Desertor interno
Estudiante que ingresó al plantel pero no aparece en ningún salón — detección automática sin reporte manual
Pases de salida
Permiso digital para ir al baño, ensayo o enfermería, con control de tiempo de regreso al salón
Hora de salida real
El acudiente sabe exactamente cuándo salió su hijo del plantel, no solo el horario teórico
Salida pedagógica
En excursiones, el sistema registra en qué bus viaja cada estudiante — consultable por el acudiente

El piloto comienza en las próximas semanas en tres colegios públicos de Medellín, entre ellos la IE San Lorenzo de Aburrá, en el barrio Manrique Santa Inés. Holguin tiene 60 años, nació en Medellín el 23 de diciembre de 1965 y lleva 33 años enseñando matemáticas en el sector público. Construyó Presente360 solo y con sus propios recursos. Para escalarlo busca capital no reembolsable —becas, fondos de impacto educativo, convocatorias de organismos como MinCiencias, Ruta N o el BID Lab—, no un préstamo. "Quien me done tiempo y recursos me da la posibilidad de cambiarle la vida a miles de niños. Quien me preste plata me frena", dijo. La brecha que el Estado no cerró en una década, un maestro la construyó en su tiempo libre.

Cobertura periodística simulada con fines ilustrativos · Presente360 © 2026 · Jhovani Holguin Rojas